Guías · CONCORDIA LEGAL
Reforma mal ejecutada: cómo preparar la reclamación
Si una reforma queda inacabada o no cumple lo acordado, documenta la diferencia entre lo contratado y lo entregado antes de negociar una solución.
Qué se contrató y qué falta
Reúne el presupuesto aceptado, contrato, facturas y cambios pactados, incluidos los mensajes. Haz una lista por estancia o partida: qué se prometió, qué se hizo y qué está pendiente. Distingue defectos, retrasos y trabajos adicionales; no son necesariamente el mismo incumplimiento.
Cómo documentar los defectos
Fotografía cada problema con fecha y conserva los archivos originales. Un informe de un técnico puede explicar la causa y el coste de subsanación. Un presupuesto de otra empresa ayuda a estimar el coste, pero no siempre demuestra por qué la ejecución anterior era defectuosa.
Si la empresa deja la obra
Conserva los intentos de contacto y documenta el estado de la obra y las cantidades abonadas. Antes de contratar a otra empresa para terminarla, conviene revisar cómo requerir el cumplimiento y dejar constancia de lo pendiente. Si existe un riesgo, prioriza la seguridad y guarda las facturas de las medidas urgentes.
Qué puedes pedir
Según el contrato y la gravedad, se puede valorar exigir la corrección, la devolución de cantidades o la resolución del contrato, además de daños acreditados cuando procedan. No todos los perjuicios son indemnizables. Tampoco conviene dejar de pagar indiscriminadamente sin revisar qué cantidades son exigibles.
De la reclamación al juzgado
El abogado revisará la vía y los plazos, preparará la comunicación previa y valorará la negociación exigible antes de demandar. Un simple mensaje de queja no acredita siempre ese requisito. Si no hay solución, la demanda deberá concretar los trabajos, el incumplimiento y lo que se solicita.
Información general. El abogado revisará tu caso, los documentos y los plazos antes de proponer una actuación.